LAS OBRAS DE LA CARNE

Muchos creen que la sensualidad es solo un problema moral, pero en realidad revela algo más profundo: una estructura afectiva inmadura que no sabe amar. Esta enseñanza expone cómo la fornicación y la pornografía deforman la relación con el prójimo y con Dios. Descubre por qué la santidad no es represión, sino el camino para restaurar la dignidad, el amor verdadero y el propósito de la vida.

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